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GREMIALES
Hartos
de la violencia
¿Quién les habrá dicho que
el camino de la violencia cambia derrotas por victorias?
¿Quién habrá asegurado que son sólo los hinchas los
que sufren cuando un equipo pierde? No lo sabemos.
Lo que sí sabemos es que estamos hartos de "apretadas",
de los imbéciles que aparecen en los partidos o en
los entrenamientos para "pedir" que el equipo gane,
porque si no... Obviamente, responder en los mismos
términos sería engendrar más violencia y correr riesgos
frente a individuos que no tienen ni siquiera el mínimo
respeto por el prójimo. Por lo tanto, elegimos otros
caminos...
Ante situaciones de este tipo que se produjeron recientemente
y que sufrieron en carne propia los planteles de Platense,
Almagro y Atlanta, Futbolistas Argentinos Agremiados
envió sendas notas a los clubes mencionados, a la
AFA y al Comité de Seguridad en el Deporte. En ellas,
exigimos "la adopción de todas las medidas tendientes
a la protección de los futbolistas en los sitios de
entrenamiento, en el trayecto comprendido entre la
llegada al estadio y el ingreso a los vestuarios,
en los vestuarios, durante el partido y a la salida,
hasta un determinado lugar que ponga a los futbolistas
a cubierto de todo riesgo".
La preocupación es la de siempre. Y la bronca también,
porque si hay un protagonista que sufre especialmente
un resultado adverso, ése es el jugador. Y no se trata
simplemente de una frase, sino de algo real, tangible,
fácil de explicar. En primer lugar, nadie juega para
perder. Si es así en cualquier torneo amateur y hasta
en un picado con amigos, la situación se potencia
mucho más en el campo del profesionalismo, pues el
jugador sabe que los éxitos siempre son el mejor "negocio"
para pelear por un mejor contrato al cabo de la temporada
y que cada vez que sale a la cancha hay una porción
de su prestigio en juego.
Días atrás, desde la Secretaría de Seguridad Interior
se nos envió un comunicado, exponiendo un pedido que,
a través de este medio, trasladamos a nuestros afiliados.
Se trató de una sugerencia para que los jugadores,
en el festejo de algún gol, no se saquen sus camisetas
y las arrojen al público, ya que eso podría ser motivo
de episodios violentos. Aceptamos la inquietud, pero
también reclamamos que los futbolistas tengan la protección
que merecen para desarrollar su actividad normalmente.
Porque estamos hartos (para decirlo así, con suavidad)
de la violencia y de los violentos, de personajes
que dicen amar al fútbol, cuando lo que realmente
hacen es tratar de matarlo.
Futbolistas
Argentinos Agremiados.
Nota
de diciembre de 2001.
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