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GREMIALES
Seguridad
La
violencia es algo que sacude las raíces del
fútbol. La sufrimos pensando en la gente que
desea concurrir a un estadio con el simple motivo
de disfrutar de una tarde agradable, aquella que se
apasiona, pero sin desbordes ni locura.
Pero también nuestros afiliados suelen ser
víctimas de la irracionalidad, tal como ocurrió
recientemente durante un entrenamiento de San Lorenzo
(insultos de un grupito de desaforados hacia los jugadores
y, además, agresión contra un juvenil
de la Séptima división) y tras el partido
entre All Boys y Morón, cuando el futbolista
del equipo de Floresta, Damián Yañez,
soportó el accionar de estos "barrabravas"
que tanto daño hacen.
No es nueva nuestra inquietud. Hemos hecho gestiones
muchas veces pidiendo que se extremen las medidas
de seguridad y aunque el flagelo sigue vigente, no
queremos que los violentos nos ganen "por cansancio".
Por eso aceptamos la invitación que nos hizo
llegar el Director Nacional de Políticas de
Seguridad, Carlos Vilas, para tratar el tema. Juan
Carlos Touriño y Jorge Domínguez estuvieron,
en representación de Futbolistas Argentinos
Agremiados, dialogando con Vilas, quien dijo que su
idea era escuchar un abanico de opiniones de todos
los sectores con el fin de coordinar esfuerzos destinados
a ponerle freno a la violencia en el fútbol.
Escuchamos, dimos nuestros puntos de vista y esperamos
que realmente la acción de sus frutos. Porque,
como la gran mayoría, en la que no figuran
aquellos que agreden, matan y alejan al hincha sano
de las canchas, queremos un fútbol en paz.
Nota
de marzo de 2002.
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