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Carlitos Della Savia,
siempre en nuestros corazones
No sería necesario enviarle un mensaje al cielo
para decirle cuánto lo extrañamos y
cuánto lo recordamos. ¿Para qué?
Si él lo sabe perfectamente. Sabe que desde
aquel 15 de agosto de 2001, cuando Dios se lo llevó
para que juegue en su equipo, el de los honestos,
lo tenemos siempre presente en cada paso que damos,
en cada inquietud.
Carlitos
Della Savia se fue físicamente hace dos años,
pero hay una imagen de buen tipo -construída
como futbolista primero y como dirigente de Agremiados
después- que, para nosotros, jamás se
extinguirá. Sigue siendo uno de los nuestros.
Lo sentimos a nuestro lado aunque no lo veamos diariamente
como desearíamos. Y conservamos como un preciado
tesoro los recuerdos de momentos en los cuales expuso
su capacidad y su coraje para defender los derechos
de los futbolistas.
Nada ni nadie podrá borrar ese recuerdo.
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