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Notas y Entrevistas
Ilusiones en marcha
Tras un breve paréntesis, otra vez al ruedo.
El fútbol argentino ha iniciado una nueva temporada
con las expectativas de siempre. Aquellos que se tutearon
con la gloria intentarán repetir, porque nadie
se conforma con lo que tiene. Y aquellos que tropezaron
tratarán de tomarse desquite. Cada comienzo
plantea estas situaciones. Y genera ansiedad, entusiasmo,
ganas de salir al campo para despuntar este sano "vicio".
Frente
al puntapié inicial, desde aquí parte
un mensaje que, como de costumbre, apunta a aspectos
que nunca olvidamos: el respeto por el adversario,
la lucha limpia, la entrega sin desbordes y la solidaridad
que debe imperar no solamente fuera de la cancha sino
también dentro de ella. En
definitiva, el fútbol fue, es y será
una parte de la vida, no la vida. Y aunque la frase
ya la utilizamos en muchas oportunidades, no pierde
vigencia.
Obviamente, cuando la pelota empieza a rodar cada
cual "atiende su juego", cada uno se esfuerza
al máximo en procura del objetivo fijado, pero
ese objetivo no puede ni debe hacernos perder de vista
factores más importantes que los puntos en
disputa. Al cabo de la carrera, el fútbol deja
una estela de amistades y relaciones que se van forjando
en capítulos de noventa minutos. Aprender a
construirlas es parte de esta actividad, por eso insistimos
en la idea: El que se pone una camiseta distinta no
es un enemigo, sino un colega y un posible compañero
en el futuro.
Entre
transferencias, regresos y equipos que se han armado
pese a las dificultades, muchas ilusiones se pusieron
en marcha desde la pretemporada. El fútbol
argentino conserva atractivos que lo ubican entre
los mejores del mundo, fundamentalmente por la jerarquía
de sus protagonistas y porque aquí
constantemente surgen valores para sobreponerse a
la inevitable marcha de talentos hacia países
económicamente más poderosos. Arriba
el telón. Suerte para todos. Y a disfrutar,
como disfruta la gente con lo que ustedes hacen...
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