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Editoriales, Notas y Entrevistas
Borrón y cuenta nueva
El
ambiente en el que nos movemos no es un mundo aparte,
mal que les pese a quienes erróneamente creen
lo contrario. El futbolista profesional que vive en
este país tiene las mismas esperanzas y los
mismos problemas que afectan a otros argentinos, tal
cual puede demostrarse en una infinidad de ejemplos.
Y si en otros tiempos peleamos para que se nos considerara
trabajadores, porque así debía ser y
así es, fue justamente pensando no sólo
en los derechos y en los deberes, sino también
en este sentimiento al que hacemos referencia. El
único privilegio es hacer algo que llevamos
bien adentro
desde pibes, pero ese aspecto no nos ubica fuera de
lo que sucede a nuestro alrededor.
Somos parte de la sociedad y sufrimos en carne propia
la inseguridad, la crisis económica y el declive
vertiginoso en el que entró la Argentina de
un tiempo a esta parte. Así como otros compatriotas
son víctimas a diario de la violencia, los
futbolistas, directa o indirectamente, también
han visto sus
nombres en las páginas policiales, no en las
deportivas, producto de actos delictivos de quienes
caminan fuera del sendero que muestran la ley y la
justicia. Soportamos este flagelo en carne propia.
Y también los atrasos salariales, las promesas
no cumplidas... en fin, los problemas que tienen
aquellos que simplemente quieren que su esfuerzo encuentre
las respuestas esperadas. Luchamos como ellos. Discutimos.
Tratamos de reclamar lo que nos corresponde. Y, como
ellos, no nos rendimos.
El año que se va ha sido difícil, quizás
el más difícil de la historia. Y
cuando estamos por dar vuelta la última hoja
del calendario, el deseo es también el de millones
de argentinos: que el 2003 nos devuelva de a poco
la paz, la estabilidad y las ilusiones que se han
hecho trizas en medio de tantas amarguras.
Ojalá que, con la llegada del nuevo año,
podamos hacer borrón y cuenta nueva...
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