|
Cuando
el fútbol se termina, la vida continúa
Hay que encontrar un lugar en
la sociedad.
Por Leonardo Rodríguez
Para el 2003 tenía pensado retirarme,
aunque no en los primeros meses. Después de
un problema económico con Lanús, a los
36 años, con dos chicos en edad escolar, es
bravo salir nuevamente al exterior. No podía
irme otra vez, era un lío, así que analicé
algunas propuestas de clubes argentinos, no me sedujeron
del todo y en esos momentos apareció la gente
de la Universidad de Chile ofreciéndome organizar
un partido de despedida. Por esos días Fernando
Hidalgo me habló para trabajar en la empresa
"Haz", haciendo una especie de asesoría
en fútbol, y bueno, aquí estoy, adaptándome
a la nueva vida sin jugar. Para el futuro espero hacer
un curso de Secretario Técnico o Director Deportivo,
que es una función prácticamente desconocida
en la Argentina, porque pocos clubes (San Lorenzo
es uno de ellos, con Jorge Rinaldi) la tienen en cuenta.
|
|
Dejar
lo que uno ha hecho durante tantos años,
con tanta pasión, no es simple. Son muy
pocos los que pueden decir "no trabajo más",
y creo que el jugador normalmente no está
preparado para absorber una situación que,
en lo psicológico, es muy dura. Por eso
mi humilde consejo para los futbolistas es que,
mientras analizan la posibilidad de abandonar
la actividad, hagan algo que les permita prepararse
de cara a lo que viene. El fútbol es muy
lindo, te abre puertas, te entrega cosas que no
olvidás jamás, pero el día
que te deja hay un "luto" que uno debe
sobrellevar. |
También sería bueno que el jugador
se acerque al gremio por estos asuntos y no sólo
por algún tema de la obra social o para reclamar
lo que le deben. Agremiados ofrece salidas alternativas
para el futuro y ha demostrado ser muy leal con sus
afiliados. Lo viví en carne propia en los últimos
años y sé que la preocupación
de los dirigentes se vuelca hacia todos, sin hacer
distinciones. Esto no lo digo porque quiera quedar
bien. Para nada, no lo necesito. Lo digo porque así
lo pienso y lo siento. No tengo dudas de que si todos
los gremios funcionaran como el nuestro las cosas
andarían mucho mejor.
Lo fundamental, cuando llega el momento de decidir
el retiro, es encontrar un lugar en la sociedad, porque
sin dudas de arranque te sentís desacomodado,
en terrenos que hay que ir conociendo lentamente y
que no son aquellos donde uno se movió. Con
24 ó 25 años pensamos que el fútbol
no se termina jamás, pero no es así.
Se termina de un día para el otro y hay que
armarse para pelearla en la vida.
La
clave es aprovechar el tiempo libre.
Por Enrique "Quique"
Wolff
Entrenarse
para el retiro. Por
María Elena Carrozzi
Balbo
no extraña
|