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Notas y Entrevistas
Los futbolistas, víctimas de la mala
administración de los dirigentes.
Se ha convertido en un número alarmante el de los clubes que se
presentan en concurso preventivo o que - lo que es más grave aún-
llegan a ser declarados en quiebra, con la eventual aplicación de
la denominada Ley de Fideicomiso N° 25.284., de dudosa constitucionalidad.
A nuestro entender, sólo se trata de recursos legales a los que
se recurre como un "arma" para evitar el pago de los créditos de
los futbolistas en concepto de remuneraciones, lo que suele ser
presentado a través de los medios de comunicación que se ocupan
del tema.
El resultado no es otro que la postergación indefinida en el pago
de los salarios adeudados de quienes trabajaron al servicio de los
clubes pésimamente administrados, que se convierten en "las verdaderas
víctimas" de la deficiente gestión llevada a cabo por sus dirigentes.
El panorama se ha visto agravado con la sanción de la mencionada
Ley N° 25.284 que instituyó el "Régimen Especial de Administración
de Entidades Deportivas con Dificultades Económicas. Fideicomiso
de Administración con Control Judicial", que a nuestro juicio se
presentó con un fuerte tinte político, pues su propósito no fue
otro que "salvar a los clubes" en estado de quiebra o concurso preventivo,
prolongando en el tiempo el cumplimiento de las obligaciones laborales,
sin importar la situación de los futbolistas y de sus familias,
consagrándose de tal suerte una evidente injusticia.
Eventualmente, el club, utilizando los recursos legales, llegará
a proponer el pago de la mitad de los sueldos adeudados en 10 años,
debiendo soportar el máximo de la injusticia aquellos futbolistas
que verán trabada su libertad de contratación en virtud de la situación
descripta que los obligará a formular peticiones escritas en los
mismos expedientes judiciales para poder incorporarse a otra entidad,
sin advertir los magistrados que con ello se perturba el derecho
de trabajar amparado por la Constitución Nacional.
Reclamamos desde estas columnas que la Asociación del Fútbol Argentino
tome de una vez por todas las medidas necesarias que pongan fin
a tan insólita situación. En junio próximo termina el período previsto
para el cumplimiento de las nuevas reglamentaciones destinadas a
aquellos clubes que no se encuentren ajustados a las mismas. Los
que no hayan dado cumplimiento a los requisitos contemplados deberán
recibir las condignas sanciones económicas y deportivas, corno corresponde.
Esta será la única forma de que los que se encuentran a cargo de
la dirección y administración de las entidades aliadas a la A.F.A
comprendan que las disposiciones están para ser acatadas y respetadas.
Creemos que llegó el momento de sincerarse, de modo que la A.F.A
deberá dar solución a los problemas descriptos, si es real que lo
que se votó tiene como objetivo principal el "saneamiento", del
fútbol argentino.
Por nuestra parte, desde aquí seguiremos alzando la voz para lograr
que este pernicioso sistema cambie de una buena vez y para siempre
y hasta que el sinceramiento se convierta así en el mandato primordial
de nuestros actos.
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