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Editoriales, Notas y Entrevistas
Todos junto a "Johnny"
Jonathan Santana tiene apenas 20 años y toda una carrera
por delante, toda una vida por delante.
Hoy milita en Nueva Chicago, como antes lo hizo en
San Telmo, Almagro y San Lorenzo, el club que lo cedió
a préstamo al equipo de Mataderos. El domingo 3 de
febrero Jonathan iba a entrenarse, cuando el destino
y la violencia cotidiana a la que estamos expuestos
los argentinos le pusieron una piedra en el camino.
Antes del peaje de la autopista 25 de Mayo un auto
se puso a la par del suyo y uno de sus ocupantes apuntó
y disparó, primero contra las cubiertas del rodado
en el que viajaba Santana junto a su padrastro, y
luego directamente hacia el interior del automóvil.
Lo hirieron en el hombro y en el cuello, fue intervenido
quirúrgicamente y hoy, gracias a Dios, Jonathan puede
contar esta historia de terror, en la que se mezcló
otra más grata: la de la solidaridad que recibió de
la gente del fútbol.
"Mucha gente se portó bien conmigo en esos momentos.
Directivos y jugadores de Chicago, de San Telmo, de
San Lorenzo, la dirigencia de Agremiados... en fin,
no quisiera olvidarme de nadie y agradezco que se
hayan preocupado por mi salud. La gente del fútbol
siempre está presente a la hora de dar una mano. Eso
es muy importante, a uno le da fuerzas y, en medio
de una situación tan difícil, también es cierto que
aprendí a valorar ciertas cosas, como la familia,
los amigos, los compañeros. Uno a veces se da manija
por pavadas, pero luego de momentos como el que pasó
hay tiempo para reflexionar y pensar cuáles son las
cosas importantes".
De cara al futuro, "Johnny" sólo espera que los médicos
le permitan volver a los entrenamientos: "Me colocaron
un tubo para que la tráquea cicatrice normalmente.
Eso va a durar alrededor de dos o tres meses, aunque
antes voy a empezar con trabajos en el gimnasio".
Pasó. Fue un susto grande, pero pasó. Jonathan Santana
lo tomó como una pesadilla y ya se puso a pensar en
el momento de la reaparición. La violencia callejera
tendió sus garras y lo eligió como blanco circunstancial.
Y la solidaridad que, afortunadamente, hay en las
raíces del ambiente futbolístico, lo cobijó, estuvo
a su lado. "Fuerza, Johnny", fue el mensaje.
Y a él nos unimos.
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