DEMASIADOS PARTIDOS
A
propósito de los calendarios, de las exigencias
y de las lesiones que padecen los futbolistas en la actualidad,
el diario “La Nación” realizó
el mes pasado una investigación en la cual se requirieron
la opiniones del doctor Luis Pintos y del periodista italiano
Alberto Cerrutti, quien trabaja en “La Gazzetta
dello Sport”. Desde distintas ópticas y ámbitos,
los dos coincidieron en el diagnóstico de la situación,
por eso vale refrescar textualmente cada análisis...
Dijo
el doctor Pintos:
“Las lesiones las atribuyo a una suma de factores,
pero sobre todo a la gran cantidad de partidos, los
viajes y a una preparación física que
no es la ideal por el poco tiempo que tienen los preparadores
físicos para trabajar. Eso se da, más
que nada, en los equipos de alta competencia, ya que
los denominados chicos sufren menos lesionados. La exigencia
altera los calendarios de trabajo. El ochenta por ciento
de las patologías son musculares y tendinosas
y eso habla de una sobrecarga.
En la década del 70, el setenta por ciento de
las lesiones era porque no se trabajaba bien y se le
daba importancia sólo a lo futbolístico,
pero la preparación física tomó
relevancia a partir del Mundial que se hizo en la Argentina
en 1978. A partir de ahí hubo un avance progresivo,
a tal punto de que las lesiones musculares pasaron a
un tercer o cuarto lugar.
Con la evolución del fútbol aumentó
la fricción en el juego y empezaron a predominar
las lesiones de rodilla y de tobillo. Este receso que
tienen los clubes ahora no creo que ayude demasiado.
Son pocos días para un real acondicionamiento
del estado atlético. Mientras no disminuya la
cantidad de partidos y de viajes, las lesiones van a
seguir existiendo. Es el mundo que nos tocas vivir hoy”.
Dijo Alberto Cerrutti:
“Hasta hace cinco años nadie pensaba que
Inter iba a jugar dos partidos el mismo día y
a miles de kilómetros de distancia. Fue el 27
de julio último. Uno en Saitama, Japón,
ante un equipo local, y otro en Milán, frente
a Juventus, por un torneo de verano. Eso sí fue
un récord para el fútbol italiano. Pero
sucede que desde que la televisión (y los euros
que paga) se incorporó al fútbol, la preparación
física de los equipos pasó a un segundo
plano. Antes, Milan o Juventus, por citar dos de los
clubes más poderosos, tenían entre 20
y 25 días de pretemporada y sólo entonces
comenzaban a jugar amistosos con equipos de tercera
división. Trabajaban desde el 15 de julio hasta
el 15 de agosto tranquilos. Ahora se acortaron los tiempos.
Se juntan el 3 de julio y 15 días después
ya están en competencia y con partidos importantes.
Por ejemplo: la Supercopa italiana entre Milan y Juventus
se jugó el 3 de agosto y en Manchester, porque
la TV aprovechó que ambos equipos realizaban
una gira por Inglaterra, con amistosos ante Manchester
United y Chelsea.
Los entrenadores están molestos porque las lesiones
se multiplican por la cantidad de viajes, las exigencias
de jugar cada tres días y con muchos traslados
de por medio, pero saben que se tienen que adaptar a
las nuevas reglas. Es como si en la Argentina armaran
un triangular de 45 minutos cada partido entre Boca,
River y Racing. Así sucedió con Milan,
Inter y Juventus.
La motivación de los dirigentes es económica,
pero así están las figuras: Juventus sufre
con Del Piero y Trezeguet; Inter, con Cristiano Zanetti
y Vieri; Milan, con Inzaghi y Nesta. Son jugadores que
no están al ciento por ciento físicamente
y como los apuran para volver pasan a ser lesionados
crónicos. Juegan un partido, descansan otro.
No están para el certamen local, pero sí
para la Copa UEFA o la Liga de Campeones.
Los clubes, los pocos días que tienen de preparación
los utilizan para hacer giras por Estados Unidos, Japón
o China, que les dejan muy buenos ingresos. Y en el
balance no se preocupan por la condición física.
Saben que como ninguno estará en su plenitud
física, tampoco ninguno tendrá ventaja
sobre el otro”.
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