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¿Mundialitis?
A propósito
de las lesiones que afectaron a varios eventuales protagonistas
del Mundial 2002, el periodismo trató
de buscar las causas de estos problemas. El doctor Luis
Pintos, Director de nuestro Instituto de Medicina
del Deporte y Rehabilitación (IMDYR) fue uno
de los profesionales
consultados por los medios. En una columna publicada
por el diario La Nación, Pintos entregó
una opinión que reproducimos textualmente...
"Cuando
se avecina un campeonato del mundo, en este caso de
fútbol, se generan temas a tratar, para los cuales
existen basamentos sólidos y de los otros. Para
lo que fui convocado, en cuanto a la suma de lesiones
observadas en todo el mundo, padecidas especialmente
por los futbolistas argentinos, y al porqué de
ellas, debo dejar en claro cuáles son las lesiones
microtraumáticas o producto de la suma de gestos
repetidos, y cuáles son las traumáticas,
generadas por la fricción, patrimonio de un acto
deportivo en alta competición.
Dentro
de las microtraumáticas están las ocurridas
en los músculos y tendones, originadas por una
multiplicidad de causas, inclusive algunas externas
al hecho deportivo. Allí ingresa la pubialgia
o neuralgia de filetes nerviosos, cuyo origen es la
columna lumbar y que en su recorrido
hacia la musculatura inguinal genera dolor exquisito,
atribuible a suma de gestos deportivos, sobre un déficit
de la postura del que la padece, léase pies planos,
por citar alguna. Están las propias del músculo
fatigado o intoxicado luego de repetidos partidos de
la semana, con suma de viajes y
cambios horarios, alterando los ritmos de las horas
previstas para la alimentación y el descanso
reparador. Otra causa de lesiones de las partes blandas
son las generadas por los distintos grados de stress,
según el rival y el momento, con la correspondiente
secreción de adrenalina y su acción
vasoconstrictora, que impide la correcta nutrición
y desintoxicación del músculo afectado,
etc. Todas estas son previsibles en alguna medida con
tratamientos especializados y son aquellas que permiten
jugar aún con un cierto malestar, hasta que impiden
hacerlo.
Las
traumáticas, en cambio, son imprevisibles, o
fortuitas o accidentales, producto de la fricción
y generalmente observada en cada pelota dividida. Esta
serían las lesiones de ligamentos en rodillas
y tobillos, les lesiones meniscales, las luxaciones
y fracturas o los traumatismos de cráneo, por
citar las más frecuentes.
Luego,
que las lesiones del futbolista aumenten como síntoma
de una antesala a un campeonato del mundo o "mundialitis",
es minimizar el hecho en sí, o bien desconocer
el esfuerzo físico que realiza en nuestros días
un futbolista de alta competición, rodeado por
un sinfín de causas, previsibles o no".
Artículo de mayo de 2002.
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