Síndrome de down y el
acto deportivo
El futbolista
en actividad, además de ocuparse de los actos propios,
no olvida que al mismo tiempo ejerce la función de padre.
En ese momento es un civil más que integra una familia
y ésta puede contar entre sus miembros con un hijo down.
Dicho jovencito integrado al grupo, también intentar hacer
algún deporte y para ello deberá seguir algunas directivas,
a las que apunta este artículo.
En nuestra especialidad el niño down presenta problemas
ortopédicos comunes y dependen de la exagerada laxitud
de las articulaciones o hiperlaxitud de la articulación
ligamentaria, pero nosotros haremos solo mención en cuanto
a riesgos, a la hiperlaxitud de la articulación de las
dos primeras vertebras cervicales, llamadas altas y axis
o primera y segunda vértebras de la columna cervical.
Además coexiste la luxación de rótula junto a la cadera
o la rodilla valga o vulgarmente llamada "pata de catre",
claro que en cuanto a riesgo para el niño que se inicia
en un deporte, sólo será tomada en cuenta la laxitud de
la columna cervical.
Esta enfermedad afecta aproximadamente a uno de cada 500
neonatos aproximadamente y de acuerdo a la casuísta de
cada país. Es más común en niñas en proporción 3 a 1 con
los ni-os y se da por una alteración en el cromosoma 21
llamado traslocación, pues los adictos a las averiguaciones
de internet, lo verán así expresado.
Las características conocidas de estos niños son la hipotonía
general, ojos en dirección oblicua, manos cortas con el
característico único pliegue palmar del quinto dedo de
la mano, signo al que recurren los neonatólogos para el
diagnóstico inicial y a menudo junto a un defecto cardiológico
fetal.
Radiográficamente se observan sus caderas en formas de
alas aplanadas, el perfil de la columna lumbar presenta
espacios aumentados entre sus vértebras y en lugar de
doce pares de costillas sólo muestran once pares en la
parrilla torácica.
El Comité de Medicina del Deporte de la Academia de Medicina
Pediátrica de los EE.UU ha indicado para todos aquellos
que quieran participar en actos deportivos, la indicación
precisa de NO participación en deportes con alto riesgo
para su columna cervical debido a su fragilidad de la
articulación de la primera con la segunda vértebra del
cuello, como por ejemplo lo son el buceo, rugby, saltos
de altura, box por el golpe del nocaut, e inclusive el
fútbol de alta competición, es decir aquellos deportes
con posibilidad a la lesión de la cabeza y cuello.
Pero como no todos los niños down, presentan inestabilidad
en dicha articulación cervical los que no la presentaran,
podrán participar en toda disciplina deportiva, aunque
yo como padre les diría que no, al fin existen muchas
otras actividades deportivas sin riesgos para la cabeza
y cuello.
En cuanto al tratamiento a realizar en el I.M.D.Y.R, va
desde el tratamiento de fortalecimiento muscular hasta
la conducta quirúrgica. Recordar que sólo el 20% de los
niños down presentan inestabilidad cervical en sus dos
primeras vértebras del cuello y el resto de las alteraciones
ortopédicas son tratables como en cualquier otro niño.
Dr. Luis Pintos
Artículo de marzo de 2002.
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