www.agremiados.com.ar

Notas y Entrevistas

Los desocupados del fútbol buscan su lugar en el mundo
Por Internet, los jugadores libres sueñan con encontrar un equipo para volver a las canchas; Carlos Carrió y Carlos Barisio, los DT.

Carrió Barissio, los DT, de un lado; parte del grupo de jugadores libres, del otro: Albano Anconetani, Gabriel Guzmán, Diego Missi y Manuel Serrano. Foto: Carlos Crusoe


La pelota rueda de aquí para allá. Se crean torneos, se inventan propuestas. Algunos, los menos, se abrazan con la gloria, mientras que otros, los más, sufren y se ilusionan con lo que vendrá. El fútbol vive en cada rincón del planeta, mueve millones de billetes, pero las entidades se funden, quiebran y no todos los futbolistas llenan sus bolsillos. No, la mayoría no encuentra su lugar en el mundo y sufre por uno de los flagelos que más golpea hoy en el planeta: la desocupación. Sí, en el multimillonario juego de la pelota hay hombres que no tienen club ni certezas ni dinero para subsistir. Pero conservan la esperanza de no dejar de ser...

Los desocupados del fútbol transpiran ilusiones allá por Vicente López, en el complejo de Teléfonos, en Madero al 1600. De lunes a viernes, de 9.30 a 12, custodiados por dos técnicos que dejaron su huella en las canchas: Carlos Carrió, el mismo que lució su talento en Gimnasia y Esgrima La Plata y en otras fronteras, y Carlos Barisio, el arquero del récord de 1075 minutos sin recibir goles.

La idea nació en las oficinas de Futbolistas Argentinos Agremiados (FAA), allá en San Telmo, hace cinco años. Creció como un servicio a los afiliados, que corrían sin destino por los bosques de Palermo.

El tiempo es otro. Ahora, los jugadores libres -así se llaman los desocupados del fútbol- deben presentarse en FAA con una fotocopia de la constancia de la libertad de acción, obtenida en la AFA o en su último club, y una foto 4x4. Con el par de requisitos en mano, los futbolistas consiguen un carnet que los habilita para practicar.

"La responsabilidad es de ellos; nosotros les damos apenas unas pautas. Lo más complicado no es la parte física ni táctica; hay que apuntar a la cuestión psicológica, que es la más vulnerable", advierte Barisio, sentado a la derecha de Carrió y del grupo de jugadores libres, en la confitería de un polideportivo del barrio de Saavedra.

Agremiados les provee de viáticos, pero algunos chicos ni siquiera cuentan con monedas para el colectivo. "Hay un pibe que viene todos los días en bicicleta, que no sé si es de él o se la prestaron. Trabaja como loco, se entrena bárbaro..., ¿cómo es que se llama?", se pregunta Manuel Serrano, el eterno arquero, de 36 años, que tuvo su época dorada en Platense.

"Esto es algo muy difícil de sobrellevar. No es fácil matarse en las prácticas y volver a tu casa con las manos vacías a esperar un llamado por teléfono, un golpe de suerte", dice Carrió.

El combinado de jugadores libres, que cuenta con pocos apellidos famosos -Serrano, Anconetani, Víctor Hugo Delgado, Lorenzón, entre otros- y muchos sin un lugar en el mundo del fútbol, despunta su vicio en amistosos ante Independiente, San Lorenzo, Huracán o el equipo del DT que abra sus puertas a un partido. Se presentan con el cartel de Combinado de los Libres y se juegan la vida en cada cruce, en cada intervención. "Es una vidriera para nada despreciable", señala Carrió, que colgó los botines en Belgrano, a los 36 años.

Por sus filas transpiraron Javier Sodero, Oscar Acosta, Luis Bonnett y Diego Graieb, entre otros. De los 300 jóvenes que pasaron por el grupo, casi el 50% consiguió un club.

La página oficial de las FAA -Agremiados.com.ar- le tiende una mano a los jugadores que están, si se permite, fuera del sistema. Allí, entre otras curiosidades, figura la lista de apellidos con sus datos completos -incluso, los teléfonos particulares- y una página exclusiva para completar para los nuevos desocupados. Edad, puesto, último equipo, dirección de e mail...

"Todo suma, pero no sirven los tipos que vienen a divertirse, porque molestan a los que buscan su futuro. Los que no entienden cómo es la historia, se van solos", confiesa Barisio, que se retiró en Chacarita, a los 38 años, y en pocas semanas cumplirá dos décadas de aquel recordado récord con la camiseta de Ferro.

"¿Si me conoce alguien?, No, el único que me paró en los últimos días fue un policía, porque estacioné mal el auto", bromea Barisio. El equipo vuelve a las prácticas el viernes próximo en el mismo escenario de Vicente López. Al ritmo de los planteles de primera. Con la esperanza de volver a pertenecer...

Artículo publicado en el Diario La Nación.
Lunes 8 de enero de 2001.
Por Ariel Ruya y Diego Morini
De la Redacción de La Nación






Salta 1144 (1023), Buenos Aires, Argentina. Tel/Fax: (5411)4305-3426 y 6 lineas rotativas.

E-mail:
info@agremiados.com.ar
 
© Copyright 2000 - Futbolistas Argentinos Agremiados | Quienes Somos | Staff | Novedades | Contáctenos | Mapa del Sitio