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Buenos Aires, noviembre 8 de 2007
Señor presidente del Club
Gimnasia y Esgrima la Plata
Dr. Hugo Capdebarthe
Presente
De n/mayor consideración:
Tenemos el agrado de dirigirnos a Ud. y, por su intermedio, a la Honorable Comisión Directiva de su digna presidencia, a los efectos de expresar la opinión de esta asociación sindical, con relación al hecho que involucra a n/afiliado, el futbolista profesional al servicio de esa estimada entidad, Sr. Luciano Leguizamón.
Después del clásico del domingo ppdo. disputado por ese club con el Club Estudiantes de la Plata y lo acontecido posteriormente con el jugador Luciano Leguizamón, fuimos altamente sorprendidos y preocupados por los niveles de locura, intolerancia de violencia a que se ha arribado, llevando un hecho común y habitual como es el de intercambiar una camiseta, que sucede en numerosos partidos, nacionales e internacionales y entre gran cantidad de futbolistas, aún de mayor trascendencia, se nos presenta como un hecho sumamente inusual e irracional el de demonizar el acto cumplido por Luciano.
Un partido, por mas importante que sea, es una contienda deportiva, no es una guerra, ni una batalla, no está en juego en él ni la vida ni la muerte. Con estas líneas deseamos llegar a Ud. y por su intermedio a quienes corresponda para invitarlos a reflexionar, despojar al hecho de todo dramatismo al resultado que a veces nos beneficia y otras nos resulta adverso. Compartimos las palabras del Sr. José Muñoz, quien públicamente manifestara que “la pasión no debe superar a la razón “.
Reafirmamos nuestra convicción en el sentido que Luciano no tuvo ningún animo de ofender a los aficionados del club ni a sus directivos, reiterando que para Futbolistas Argentinos Agremiados es un hecho normal que ocurrió y que seguirá ocurriendo en los distintos partidos, no reprochable ni irrespetuoso, que no ha violado ninguna norma, y que aceptarlo es una muestra de madurez, de educación y no debe provocar ningún tipo de reacción o reprobación, ya que es una acción que se repite a diario, en los partidos locales, internacionales y a niveles de selección.
Evidentemente hay un minúsculo sector que no lo acepta o no lo quiere entender, reaccionando con un alto grado de dramatismo, de insatisfacción o de frustración ante un resultado o una campaña adversa.
Para finalizar, los invitamos a reflexionar y a compartir nuestro pensamiento, que un partido es solamente una contienda deportiva; que el resultado es una circunstancia del juego y que debe terminar con el silbato final. Los rivales no son enemigos, entendemos nosotros que son simplemente eventuales adversarios deportivos dentro de una competencia organizada, pues pregonamos fuertemente que debe imperar la tolerancia, el respeto y la racionalidad independientemente del resultado.
Saludamos a Ud. muy atentamente
Sergio Marchi
Secretario General
(Nota:
08/11/2007)
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