Luego del Mundial de Estados Unidos, México y Canadá 2026, Lionel Andrés Messi anunció su despedida del seleccionado nacional, pero al cierre de ese brillante ciclo le faltaba el último acto. Fue en el repleto estadio de River y en un amistoso frente a Benín que sirvió como excusa para que el mundo del fútbol, y en particular el pueblo argentino, agasajara y le dijera gracias al hombre que más partidos disputó (208) y que más goles convirtió (126, contando el que selló de penal el 3-0 sobre Benín) vistiendo la camiseta celeste y blanca. Futbolistas Argentinos Agremiados acompañó a Leo en esta jornada histórica, como una manera de transmitir la admiración y el orgullo que cada futbolista de nuestro país siente por él.
Messi no solamente rompió todas las estadísticas y recogió el respeto, el cariño y los merecidos elogios de sus pares y del público. También, tal vez sin proponérselo, el legendario capitán deja un legado construido a través de ejemplos volcados dentro y fuera de la cancha, ya que estamos hablando de un gigante como deportista, que celebró sus innumerables éxitos, pero que, cuando le tocó perder, se hizo grande en la derrota y no bajó los brazos. Su perseverancia y sus enormes condiciones le permitieron transformarse en ícono de nuestro fútbol, por eso aunque el martes 6 de octubre de 2026 haya protagonizado la última función de su carrera en el seleccionado, la obra de arte que escribió sobre el césped será inolvidable y, sin ninguna duda, le ganará por goleada al paso del tiempo.





